Endodoncia mal hecha, fracaso y frustración

El paciente puede que llegue a perdonar, pero nunca olvidará aquella endodoncia fallida.

A pesar de que las ENDODONCIAS tienen más de un 90% de éxito, ese 5 a 10 % de fallos, provocan muchas desdichas a los pacientes y no pocas frustraciones a los dentistas cuando se enfrentan al fracaso.

Dibujo realista que representa el interior de un molar inferior, después de una endodoncia. Resultado: los conductos pulpares sellados hasta el final y en toda su longitud. Para ello se utilizan cementos y gutapercha.

LOST and FOUND root canal

En endodoncia, para conseguir el éxito, y “matar bien muerto al maldito nervio” hay que localizar el conducto donde este se aloja, introducir por él una lima super fina, y que esa lima super fina, atraviese el conducto en toda su longitud, hasta llegar al final, y más allá, si es posible.

El limado, instrumentado, ensanchado, desinfectado y sellado hermético del o de los conductos, es lo que conduce al éxito.

No hay más vueltas.

No hay salvoconductos. Solo conductos instrumentados y sellados correctamente. Fin, se terminó la discusión.

Los fracasos en endodoncia, muchas veces suelen deberse a la presencia de un conducto radicular, que resulta imposible de localizar; o imposible de instrumentar a lo largo de todo su recorrido.

El conducto, puede que esté muy calcificado, y por lo ende, resulte  dificultoso o imposible de limar. Al menos, con las técnicas, instrumentos o habilidades de que disponemos.

Corte de un molar superior, para que aprecies uno de sus 3 conductos. Este caso se ve perfectamente.

Cuando un conducto radicular no se puede instrumentar hasta el final, alcanzar su ápice y sobrepasar su foramen apical, la endodoncia suele fracasar: tarde o temprano. Es como una bomba de tiempo.

He visto fracasar una endodoncia a los 6 meses y también a los 20 años ¡y a los 35 años!. ¿Por qué? Por no cumplir con los preceptos de la ciencia de la endodoncia. Tarde o temprano se paga, aunque tarde 20 años.

Curvaturas y doble curvaturas, que sumado al calibre décimo-milimétrico de algunos conductos, sobre todo el conducto mesio-vestibular, hacen, a veces, muy difícil limar, permeabilizar, ensanchar, sellar y alcanzar el éxito.

A pesar de la flexibilidad de las modernas limas actuales (año 2018), muchos casos quedan para las manos virtuosas de los especialistas de la endodoncia, los ENDODONCISTAS EXCLUSIVOS.

Limas de uso manual 008 – 15 – 20 – 25. Las hay de 006. Y las hay más gruesas. Las hay para uso rotatorio con un motor especial.

Se recurre hoy en día, incluso al uso del TAC, para así poder localizar ese conducto extraviado o no encontrado.

Que se vea en el TAC, no significa por ello, que se podrá localizar en boca y que sea posible su permeabilización con el pasaje de una lima fina como la 006, o la 0010, o con la lima K Nº 15 ultra-flexible de Ni.Ti.

También se producen fallos endodónticos debido a accidentes, como formación de escalones, falsas vías, obstrucciones, fracturas de limas etc, producidos todos ellos durante el trabajo de instrumentación con limas manuales o mecánicas. O una obturación defectuosa, pobre, corta, mal condensada o incluso excedida.

Veamos la ilustración de un caso para que aprecies la dificultad con que se encuentra el dentista para poder llevar a cabo endodoncias, que a veces, o muchas veces, no es posible llevarlas a buen término, o si se realizan, quizás quede la duda oscilante de si funcionará a largo plazo o terminará siendo un fracaso anunciado.

Esta es la imagen de un molar inferior fracturado por la mitad. Dos raíces. La raíz de la derecha tiene dos conductos. Uno de ellos fue imposible de localizar estando en boca. Fuera de la boca, sí, como se aprecia en la foto, las limas lo atravesaron. El molar presentaba una fractura longitudinal, lo cual condujo finalmente a la extracción.
Ésta muela, estuvo en la consulta de un ENDODONCISTA,especialista exclusivo, con más de 30 años de práctica, y no localizó éstos conductos en boca. Yo tampoco.
Radiografías del caso anterior. Una vez extraída la pieza, se comprobó que estaba fracturada y fuimos EN BUSCA DEL CONDUCTO PERDIDO. Lo encontramos, lo radiografiamos, lo fotografiamos, lo publicamos.
Hay que apreciar, que las puntas de las limas son tan finas como un pelo y que el agujero apical o foramen apical, es puntiforme.
Al dentista se le exige resultados de éxito 100% ante unos conductos ultrafinos y clínicamente invisibles; solo valorables mediante el tacto, radiografía, u otras tecnologías auxiliares como el localizador de ápices.
Caso típico ideal, donde la lima nº 35 llegó a su objetivo correctamente.
Técnica de obturación del conducto mediante el sellado con gutapercha caliente. Se combina con cementos.
Los 3 conductos sellados. ¡¡Correctamente!!. Ésto no se ve todo los días como algo rutinario. Se trata de una endodoncia correcta.
3 conductos superiores sellados correctamente.
A veces, puede haber 4 o 5 conductos. ¡Y con curvas! ¡Muy difícil! Esto lo logran los expertos en endodoncia. Endodoncistas exclusivos que viven dentro de la muela, incluso los fines de semana.

¿Comprendes ahora la dificultad para conseguir que todas las endodoncias resulten un éxito?

Ilustración que representa la irregularidad y arbitrariedad de los conductos y su sistema de canales accesorios.
Dr. Juan Balboa

Clínica Dental Dr. Juan Balboa
Rúa Marqués de Riestra 19, 2ºB,
Pontevedra (Pontevedra)
Teléfono 986 86 36 02

Por Dr. Juan Balboa

Odontólogo, colegiado nº 328, Pontevedra, España. Ejercicio profesional en mi consulta particular. Diseño y creación de sonrisas funcionales, estéticas y duraderas. S.O.I. Servicios odontológicos integrados.

Deja una respuesta