Caries: Eso que el dentista detecta y tu no.
Eso que el dentista quiere empastar y tú… no.
Eso que el dentista dice que es necesario empastar y tu dices… «-¡pero…, si no me duele!-«.
Eso que solo el dentista «ve» y tú ni sabías lo que era, y menos, que tenías siete para empastar.
Eso que ni ves ni te duele y por lo tanto no debe ser demasiado grande. Eso, que si no es «tan grande» no valdrá la pena empastar… aún.
Eso que «sabes» que está, y por eso no vas al dentista, para que no te lo diga.
Eso que en resumidas cuentas no quieres saber, ni ver, ni oír que está en tu boca.
Eso que aunque lo veas con una cámara intra-oral, y aunque te lo enseñen en una radiografía, sigues prefiriendo postergar, hasta el final… ¡Hasta que duela!.

Una caries, dos caries, tres caries. Caries, es una de las pocas palabras del diccionario español, que se escribe igual tanto en singular como en plural.
Vamos a ver caries de cerca, para que las conozcas, y te des por enterado de una vez, que hay que ir al dentista para que te las descubran a tiempo.
No esperes a que tú puedas ver una caries en tu boca. Cuando tú las puedes ver o sentir, ya es demasiado tarde.
Empecemos.

En éste caso, tenemos una caries oclusal (cara masticatoria) que ya atravesó el esmalte e invadió la dentina, y otra caries proximal (interdental, a la izquierda), que afectó el esmalte, pero que aún no lo atravesó totalmente.
Ninguna de éstas dos caries producen dolor. Hay que ir al dentista, antes de que duelan.Cuando duelen, ya es tarde y no se podran arreglar de una manera conservadora, sencilla y más económica.
¿Qué es una caries dental?
Se trata de un proceso de destrucción de los tejidos duros de la pieza dental, mediante la acción de ácidos, excretados durante el metabolismo de las bacterias. Bacterias que se encuentran en la placa bacteriana.
La placa bacteriana, se desarrolla y madura sobre la superficie del esmalte.
Después de haber sido eliminada con el cepillado y con el hilo dental, la placa bacteriana tarda unas 24h en volver a estar organizada y lista para el ataque.
Los azúcares de tu dieta, multiplican el metabolismo bacteriano. Los ácidos liberados por las bacterias, disminuyen el ph. en la superficie del esmalte, y comienza así a desprenderse iones de calcio de la muela. Poco a poco, como quitando ladrillos de una pared.
Cuando se han quitado suficientes ladrillos, entra más placa bacteriana, que continúa haciendo lo mismo hasta el infinito.

La superficie del esmalte puede que sea duro o puede que sea blando. Los ladrillos puede que estén bien pegados o con poco cemento. El esmalte puede que sea liso y suave, pero puede que sea defectuoso y con grietas. Según la calidad del esmalte el avance de la caries varía.
Tu higiene puede que sea inaceptable o puede que sea meticulosa.
Las bacterias puede que sean agresivas, o no tanto.
Tú, puede que comas muchos dulces elaborados, galletas, bollería, golosinas, sobretodo aquellos pegajosos, o ninguno.
Todo ello condiciona la acción de la caries.
Pero las bacterias no saben nada de ésto, solo saben hacer su trabajo; día y noche, incluso días no laborables.
Si las condiciones son favorables y el tiempo pasa, tenemos un agujero llamado caries dental.
El tema no es tan sencillo, es complejo, en parte desconocido y en parte hipotético. En realidad se sabe poco, y lo poco que se sabe, de poco sirve.
Lo ideal sería conocer, comprender en profundidad, cómo se produce la caries y prevenirla totalmente; en vez de curarla… ¡y quedarse esperando a que aparezca otra!.
La prevención absoluta de las caries hoy por hoy, no existe. La prevención relativa, sí exite, y debemos conocerla y utilizarla.

Resumiendo y yendo al grano, la caries, una vez atravesado el esmalte, es un proceso de putrefacción irreversible.
¡Que se te pudren las muelas! ¿te quedó claro?
Y si las dejas avanzar a su libre albedrío, puedes acabar con las muelas más o menos como ésta de la foto de abajo:

La primer muela (de adulto) que asoma en la boca de un niño, es el 1º molar definitivo, y lo hace a partir de los 6 años de edad.
Si el dentista ve al niño a esas edades y verifica que el esmalte oclusal, aún no ha sido atacado por la caries y comprueba que tiene grietas que retienen bacterias, puede sellar esas grietas con un sellador de fosas y fisuras y hacer así, un acto impagable de Prevención de caries oclusal.

El Sellador de fosas y fisuras, se coloca solamente, en la cara masticatoria, el resto de la muela, sigue expuesta a la caries, y requiere otros métodos de prevención, como el cepillado, el hilo dental, los enjuagues diarios con Flúor y la disminución de los momentos diarios de exposición al azúcar. Amén de las visitas al dentista para comprobar que todo está realmente en orden.
El sellador es eficaz, si en el fondo de la fisura no hay caries incipiente. Tiene que haber certeza absoluta, de que el esmalte está perfectamente sano. Si hay dudas, mejor es dejarlo en observación.

Si hay caries, ésta puede ser eliminada, antes de que profundice hacia la dentina y posteriormente empastada.
Localización de las caries
Las caries pueden desarrollarse en cualquier zona de la anatomía de una pieza dental; pero en general las más frecuentes son las siguientes:


El paciente puede tener una muela superdestruída, pero como no le duele, el paciente decide no ir al dentista. ¿Para qué voy a ir? si no me duele nada.
Hay que ir al dentista todos los años, te duela o no te duela nada.
Y hacerse un control radiográfico al menos cada dos años, cuando el caso es favorable; y cada año si no lo es.
Más del 50% de las caries más destructivas, aparecen en el medio de las muelas. Al paciente no le duele. El paciente no las ve. Y el dentista, sin una radiografía adecuada, tampoco la puede ver. Hay que hacer radiografías coronales o periapicales o ambas.
Una radiografía panorámica es inadecuada.

Las caries que son accesibles al ojo humano, se pueden investigar, localizar y diagnosticar sin radiografía.
Para ello el dentista utiliza unos instrumentos básicos, pero muy eficaces. El espejo y una sonda llamada explorador, o para los más eruditos, odontoscopio. Por supuesto con el paciente sentado en el sillón dental, que cuenta con buena luz.

La sonda exploradora, por su acero, por su forma, por su grosor y por su flexibilidad, actúa casi como como un diapasón.
Cuando encuentra tejido cariado, se engancha, se traba, se frena y no hace ningún ruido.
Cuando el dentista la hace discurrir con cierta presión, sobre las superficies sinuosas de fosas, surcos, fisuras y grietas que están sanas, la sonda chirría, sigue su camino y no se engancha. Eso es música para mis oídos (aunque al paciente le da grima).

El tejido sano grita de salud. El tejido enfermo se calla.
Hay muchas caries donde la sonda se puede dejar clavada y no se cae. Hay muchas caries donde se puede enganchar la sonda, tirar, y mover la cabeza del paciente. ¡Es grave la cosa!
Al paciente no le gusta para nada éstas maniobras, pero es una manera sencilla de conseguir que el paciente diga, -Sí, le creo, tengo caries-. De lo contrario, muchos no se lo creen y llegan incluso a pensar, que me invento las caries para cobrar restauraciones. «-Pues a mí no me duele nada-» dice el paciente. Y si no duele, no hay caries.
Las personas no solemos valorar demasiado las muelas, no nos parecen importantes. Solo las valoramos cuando las perdemos.
Después pagamos pequeñas fortunas por ponernos implantes y dientes nuevos. A veces,nos damos cuenta, tarde, ¡qué valiosa era mi muela! y la perdí.
La primer foto de esta serie de más abajo, es una foto de una muela modelo: guapa, joven, atractiva, firme, suave, tersa y con curvas.
Vuelve a mirarla después de ver las muelas cariadas que siguen mas abajo. Hasta te parecerá sexy la primer foto.






EMPIEZA A MIRAR TUS MUELAS CON OTROS OJOS, POR FAVOR.
Dientes
Valoramos más los dientes que las muelas. Porque las muelas no se ven. Mientras que con los dientes nos hacemos fotos.


CUIDEMOS NUESTRA BOCA
APRENDE PREVENCIÓN PARA LA SALUD BUCAL
Prevención
«Pues te digo Sancho, que la boca sin muelas es como molino sin piedra, y que mucho más ha de estimarse un diente que un diamante» Don Quijote.
¡Pero si ya lo sabes! ¿Qué quieres que te cuente? En pleno siglo XXI, sabes aparcar tu coche, entender tu celular de última generación, te informas en Internet, y ¡no sabes cuidar tu boca ! ¡Sorprendente!.
Lee, por favor lee….
El hilo dental, qué es y cómo se usa
La placa bacteriana, la que da de comer a los dentistas
Lee un poco, aprende y practica. Controla muy bien los dulces que comes a diario, disminuye al mínimo los momentos del día de consumir azúcares elaborados.
Enjuágate con Flúor, todos los días, toda la vida. Y compra dentífricos con flúor.

Flúor a diario al 0.05%. Después del cepillado y de haber pasado la cinta dental, un enjuague antes de acostarse, durante uno o dos minutos.
Y sino, por las mañanas: desayunas, te cepillas y luego uno o dos minutos de enjuague, para comenzar bien el día.
Si eres propenso a las caries, úsalo toda la vida.
Recuerda: 1º cepillar y pasar el hilo dental, después el enjuague de Flúor.
Recuerda: 1º ducharse con esponja y jabón, después el desodorante o el perfume.
Visítanos una vez al año y hagamos un control radiográfico cada 2 años.



Clínica Dental Dr. Juan Balboa
Rúa Marqués de Riestra 19, 2ºB,
Pontevedra (Pontevedra)
Teléfono 986 86 36 02
