Las muelas del juicio suelen dar complicaciones; la más común es la pericoronitis, inflamación aguda del capuchón mucoso que rodea el molar durante el período eruptivo.
Me está doliendo…
¿Qué está pasando? ¿Qué puedo hacer?
Respuesta: Ir al dentista.
El tercer molar en erupción: un paseo, un viaje, una odisea al fondo de la boca.
Fase eruptiva
El tercer molar o muela de juicio, erupciona entre los 18 y 26 años de edad aproximadamente.
Dependiendo de la disponibilidad de espacio en el arco dental, de su angulación y de su posicionamiento en el maxilar, la muela puede presentar, mas o menos, las siguientes situaciones:
Situación 1. Erupcionar y posicionarse en el arco dental sin dar lugar a ningún tipo de síntoma en su proceso eruptivo e irrupción en el ambiente bucal. Se presenta en la boca, se acomoda con normalidad y naturalidad, y ¡ya está!, simple. No pasó nada.
Situación 2. La muela está retenida en el maxilar, sumergida totalmente en el hueso maxilar, o sumergida en parte en hueso y en parte en encía. La encía lo cubre todo por completo. En la boca no es posible verla, no se visualiza. Solo se puede conocer su existencia mediante una radiografía. La muela no hace contacto con el ambiente bucal. La muela no sale y posiblemente no lo haga nunca. ¡Simplemente nunca se presentará en la boca!
Situación 3. La muela entra en contacto con el ambiente bucal. Es posible que no se vea, pero sí ha perforado la encía lo suficiente como para que penetren bacterias. La muela puede adoptar distintas malposiciones y angulaciones aberrantes que sumadas a la falta de espacio impidan su correcta y rápida acomodación.

Durante la fase eruptiva, la encía rodea la corona de la muela como un capuchón. Cuando la muela aflora totalmente, ese capuchón va disminuyendo hasta desaparecer.
El proceso eruptivo se puede complicar y también demorar durante más tiempo de lo normal. Pueden pasar años sin que la muela termine de acomodarse.
Durante todo ese tiempo, la muela puede sufrir etapas eruptivas y etapas pasivas. Mientras tanto, pueden aparecer infecciones del capuchón de encía que rodea la muela.
La invasión, colonización e infección bacteriana de ese capuchón genera lo que se llama una pericoronitis.
Peri: alrededor, coron, se refiere a corona, itis: inflamación. Inflamación alrededor de la corona dental

Durante la trayectoria eruptiva pueden presentarse complicaciones que pongan en duda la salida al exterior. ¿Acabará saliendo, posicionándose y ocupando un lugar funcional en el arco dentario, o será siempre un estorbo para el paciente?

Tratamiento para el dolor de la muela del juicio
Además de lo que pueda recomendar tu dentista, nosotros sugerimos como tratamiento local, sencillo, barato y muy eficaz lo siguiente:
Con una pinza de depilar, tomar una bola grande y gorda de algodón, y empaparla en “agua oxigenada 10 volúmenes” para heridas. Topicar encima de la muela de juicio varios segundos y repetir. Escupir todo.
A continuación enjuagar la boca con vaso de agua caliente, bien caliente sin que queme (calentar en microondas si es preciso). Disolver en el agua una cucharilla al ras de bicarbonato de sodio. Revolver y enjuagar durante 2 minutos.
Repetir 3 o 4 veces al día, sobre todo después de comer y al acostarse y levantarse por la mañana. También se pueden hacer gárgaras.
A los 10 días ya debería ser posible cepillar con suavidad.

Una vez curado, hay que cepillar todos los días la zona de la muela de juicio para tratar de eliminar cada día las bacterias que se acumulan y que generan congestión, mal aliento y finalmente pericoronitis.
Para la prevención, el cepillado correcto es mas eficaz que los colutorios. Los colutorios son complementarios.
Para saber más

Clínica Dental Dr. Juan Balboa
Rúa Marqués de Riestra 19, 2ºB,
Pontevedra (Pontevedra)
Teléfono 986 86 36 02
